«Quality Street», de Nick Lowe: Navidad en cualquier momento del año

“Fue medio engreída y bastante negativa”, cuenta Nick Lowe en una entrevista a la revista Uncut sobre su reacción ante la propuesta del sello discográfico Yep Roc de grabar un álbum navideño. Sin embargo, después reconsideró el ofrecimiento y decidió que la cuestión “podía ser realmente divertida”. Se embarcó en la aventura y el resultado es Quality Street: A Seasonal Selection for All the Family, su decimocuarto disco de estudio solista desde aquel caleidoscopio de pop, pub-rock y new wave que fue Jesus of Cool (1978).

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La obra solista de Lowe empezó algunos años después de la disolución de Brinsley Schwarz, banda en la cual cantó y tocó el bajo entre 1969 y 1975. Tras dos éxitos considerables de público y crítica (el ya nombrado Jesus of Cool y su sucesor, Labour of Lust), Lowe intentó mantener durante los 80s su estampa rockera sin logros notables. Sus discos de esa década, sin ser necesariamente malos, demostraban cierto cansancio y agotamiento creativo. Recién en 1990, con Party of One, decide reinventarse como cantautor retro, en un disco de rock & roll acústico que parece grabado a comienzos de los 60s. Cuatro años después graba la que muchos consideran su obra cumbre, el introspectivo The Impossible Bird, donde prima su costado folk y country. A partir de ahí, la obra de Lowe (cinco discos, entre 1998 y 2013) mantiene un tono cómodo y regular, asumiendo su reinvención como crooner y mixturando pop, rhythm & blues y rockabilly. Cada nuevo eslabón de su discografía es una apuesta segura de canciones redondas, arreglos cálidos e ironía sensible.

En ese contexto se inserta Quality Street, que busca ser al mismo tiempo un álbum navideño y un trabajo coherente con su obra reciente. La tarea es menos sencilla de lo que parece: nueve de las doce canciones del disco no son de Lowe y tres de ellas son composiciones navideñas tradicionales. Si bien es cierto que en casi todos sus discos hay al menos un cover, podría pensarse que en este caso es más difícil concretar una apropiación del material sin ceder a la propia personalidad: la mayoría de las canciones navideñas fueron pensadas originalmente para evocar un clima específico, muchas veces explícitamente religioso, otras estrechamente ligado a la iconografía sacra propia de dicha celebración. La decisión de Lowe es inteligente: reduce al mínimo la selección de canciones tradicionales y a ellas les suma otras –tanto ajenas como propias– que, si bien tienen a la navidad como contexto, trabajan otras temáticas (el amor en “Just to Be With You (This Christmas)”, la soledad en “Christmas at the Airport”, una mirada lúdica en torno al imaginario infantil sobre Papá Noel y los regalos en “Hooves on the Roof” y “Old Toy Trains”).

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El resultado es amable, alegre y divertido. Es, también, su trabajo más ecléctico desde The Impossible Bird. Cuando Lowe tiene que abordar una canción tradicional, puede volverla irreconocible a través de un aire ska añejo y relajado (“Silent Night”) o mutarla en un rock and roll enérgico, retro, cargado de bajos acelerados y teclados coloridos (“Children Go Where I Send Thee”). A la hora de seleccionar una canción navideña infantil, elige una dulce, exenta de la pátina kitsch de muchas de sus congéneres (“Old Toy Trains”). El panorama se vuelve todavía más multifacético con el jazz espacial de “Hooves on the Roof” (que Ron Sexsmith le “regaló” para este proyecto) y el lounge sesentoso de “Just to Be With You (This Christmas)”.

Como Jesus of Cool o The Impossible Bird, Quality Street es uno de esos raros discos que funcionan en conjunto aunque cada una de sus canciones parezca pertenecer a un mundo diferente. El mayor logro de Lowe, sin embargo, es conseguir un álbum navideño que no pide nada a cambio: a diferencia de tantas obras navideñas, que ofrecen alegría solo bajo la condición de que uno comparta el universo de creencias en el que fueron concebidas, Quality Street es feliz y despreocupado porque sí. La navidad parece ser circunstancial. Sugiere, en definitiva, que el clima juguetón y celebratorio que lo atraviesa puede estar presente en cualquier momento del año.

Álvaro Bretal

Publicado originalmente en indieHearts (diciembre/2014)

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